¿Sufre de dolor de espalda crónico desde hace muchos años? ¿Su migraña atormenta su vida cotidiana? ¿El dolor de rodilla le impide caminar o jugar al tenis sin dolor?
Después de probar varias opciones de tratamiento, puede que le sorprenda lo que le diga su médico:
«Pide cita con un psicólogo especializado en dolor.
La idea de acudir a un psicólogo de cualquier tipo nunca se te había pasado por la cabeza. Al fin y al cabo, sufres dolor de espalda, de rodillas... no un problema mental. Pero lo que te sugirió tu médico no es realmente tan inusual, y muchos pacientes con dolor crónico han descubierto que trabajar con un psicólogo del dolor es extremadamente beneficioso para seguir un protocolo de tratamiento, así como para vivir mejor con el dolor crónico.
Pueden ser beneficiosos en diversas funciones y en distintos momentos del proceso de tratamiento. Las cuatro funciones principales de los psicólogos del dolor incluyen:
La evaluación psicológica del dolor crónico tiene como objetivo determinar su impacto emocional. Ayuda a comprender, identificar y determinar el comportamiento y el estado mental asociados al mismo. Además, el psicólogo debe determinar qué factores emocionales mantienen, aumentan o reducen el dolor.
Otros objetivos de la evaluación son :
El dolor crónico suele provocar depresión, trastornos de ansiedad, alteraciones del sueño, problemas de concentración, fatiga y pérdida de las funciones de la vida diaria. Comprender las consecuencias del dolor crónico puede ayudar a las personas a buscar ayuda y mejorar su vida en distintos ámbitos.
Uno de los objetivos del apoyo prestado por el psicólogo especializado en dolor crónico es :
Las diversas técnicas y enfoques disponibles actualmente para tratar el dolor crónico incluyen la terapia cognitivo-conductual, las técnicas de relajación, la hipnosis, la atención plena, el biofeedback y la terapia de aceptación y compromiso. El enfoque psicoterapéutico integrador incluye algunas de estas técnicas y está demostrando ser bastante eficaz. Además de centrarse en las esferas emocional, física y cognitiva del individuo, este enfoque también tiene en cuenta su sistema familiar y social.
En este papel, el psicólogo del dolor se asegura de que se mantenga la mejoría conseguida durante el tratamiento. A veces, puede sentirse desanimado por las dificultades encontradas durante el tratamiento. El psicólogo está ahí para animarle. Puede ayudarle a poner en práctica nuevas técnicas de afrontamiento y estrategias de control del dolor, sobre todo en situaciones difíciles o de alto riesgo.
El psicólogo del dolor puede evaluar el efecto real del tratamiento. Si no hay un análisis significativo y riguroso del tratamiento del dolor, los médicos pueden seguir prescribiendo terapias ineficaces o inútiles a los pacientes.
Al proporcionar indicadores de resultados más «generales» (como la calidad de vida, la satisfacción del paciente y la salud en general), los psicólogos pueden mejorar los resultados evaluados por otros especialistas en dolor y ofrecer resultados más completos de la eficacia del tratamiento.
Cuando empiece a trabajar con un psicólogo del dolor, probablemente le pedirán que rellene un cuestionario para registrar sus pensamientos y sentimientos sobre el dolor. También pasará algún tiempo hablando de su salud emocional y física. Es importante que el psicólogo comprenda lo mejor posible su situación y sus preocupaciones sobre el dolor y el tratamiento propuesto. A partir de ahí, podrá identificar habilidades de afrontamiento, técnicas de relajación u otros enfoques conductuales en los que trabajar con usted.
El proceso pondrá de manifiesto cualquier ansiedad o depresión que pueda acompañar a su dolor o al protocolo de tratamiento propuesto. Por lo tanto, si necesita hacer cambios en su estilo de vida, un psicólogo puede ayudarle a introducirlos gradualmente, permitiéndole, por ejemplo, seguir participando en las actividades de la vida diaria o aprender a dormir mejor....
Dependiendo de su situación, usted y su psicólogo trabajarán juntos para determinar el mejor tratamiento. Aunque éste varía, el objetivo es siempre el mismo: ayudarte a desarrollar las habilidades necesarias para afrontar el dolor y vivir lo más plenamente posible.
En conclusión
El papel desempeñado por el psicólogo es importante para conseguir la mejor recuperación posible de los enfermos con dolor crónico, siempre en colaboración con el equipo profesional que trabaja en el proceso de rehabilitación. Una vez más, debemos destacar la importancia del papel del psicólogo en la intervención en el entorno cognitivo, social, familiar y profesional del paciente, ya que la educación de los pacientes y sus familias sobre su enfermedad es de fundamental importancia.